viernes, 2 de mayo de 2008

Poesía como un arma (y no sólo poesía)

Hace más de setenta años, lo decía un poeta ante el fascismo en su versión española. Bien vale repetirlo hoy ante los dinosaurios de uniforme o los matarifes de civil que siguen su faena. Ante el fascismo, la poesía como un arma. Y no sólo la poesía.
***
La desaparición
Con un par de convicciones
y algunas blasfemias
violaron la cerradura a tiros.
Animales de caza nocturna
lo sacaron de la cama. La presa
no alcanzó a despedir su rostro
ni poner a salvo su nervio principal.
En la vejación, el mundo
perdía su nombre y sospechó
no más poemas después de eso.
En nombre de un orden
que despuebla la vida, lo condujeron
en un coche cerrado como un ataúd
hurtando la vergüenza al exterior.
Entonces atravesaron
la vasta oscuridad sin jueces
de una ciudad en la que desapareció
y en cuyos jardines había amado
con un cuerpo visible tendido al sol.
Joaquín Giannuzzi
(De Apuestas en lo oscuro; 2000)

Contador web